#ReformaApagón
“El hombre y no la naturaleza toma la iniciativa, pero, en gran medida, es la naturaleza la que tiene el control”,
Halford John Mackinder, Democratic Ideals and Reality, 1919.
La famosa expresión: “Tapar el sol con un dedo” se ha referido por muchos años al acto de no querer observar o reconocer del todo una situación, literal y técnicamente sí se puede obstaculizar la visión, claro, este auto-sabotaje debe ser convicción del observador. Muchos políticos, en “pro” de sus estrategias y acuerdos, toman esta frase como un manual.
En agosto de 2013, el expresidente Enrique Peña Nieto, presentó “El Pacto por México”, una iniciativa de Reforma Energética mediante la que se buscó modernizar la industria petrolera.
Para este acuerdo político y económico, la premisa fue: No vender ni privatizar a Petróleos Mexicanos (Pemex) ni a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en su momento, esta reforma energética tuvo una fuerte campaña de publicidad dónde se aseguraba que bajarían los costos de los recibos de la luz y el gas, aumentaría la inversión y muchos nuevos empleos se incrementarían. En su momento recibió muchas críticas, sin embargo se impulso como lo necesario para tomar un nuevo rumbo en la industria energética.
El rumbo del famoso “Pacto por México” comenzó a detenerse cinco años más tarde durante la transición política del 2018 con el nuevo gobierno. El presidente Andrés Manuel López Obrador, se ha caracterizado por su constante campaña personal en manifestarse en contra de las políticas neoliberales.
A los ojos del nuevo presidente aquella Reforma Energética, muy distante de ser un beneficio para el pueblo, es un símbolo de lo que él no puede ni quiere representar, es un modelo de todo lo que, a sus ojos, debe cambiar.
Y bajo esa lógica seguir es imposible, porque para él, la “soberanía energética” es uno de sus nuevos símbolos que busca instaurar en la mente de todos los mexicanos. La cuarta transformación ve con desagrado el clima de inversión en el que actualmente se encuentra el sector energético, a tal punto que es la justificación necesaria para detenerla.
Actualmente las acciones del Pacto por México, siguen vigentes, pero en la práctica es muy diferente ya que en el último año, el gobierno de AMLO ha provocado una parálisis en el sector energético ya que ha limitado la intervención privada así como han generando un ambiente legal de litigios innecesarios para que no se siga avanzando, en otras palabras, se observa una táctica clara para detener a todo costa lo que ya estaba trabajando incluso para empresas energéticas internacionales con muchas inversiones.
El gobierno actual ha destacado un punto muy claro y conciso: La CFE será la institución gubernamental que generé, regule y administre la distribución eléctrica, ya que actualmente dicho órgano federal solo participa en el 38% de la creación de la misma, por tanto AMLO propone establecer en el Artículo 28 de la Constitución que se aumente la producción al 54% y que el sector privado sólo participe en un 46%.
En una entrevista que fue realizada por Animal Político al Especialista en el Sector Energético, Ramsés Pech, aseguró lo siguiente:
“La instrumentación del Sistema Eléctrico que se plantea en esta iniciativa requiere la cancelación de todos los permisos de generación eléctrica otorgados y los contratos de compraventa de electricidad, así como las diversas figuras de generación privada y las solicitudes pendientes de resolución”.
Ramsés Pech
¿Esto qué significa? Va a haber mayor cantidad de juicios y amparos, porque las empresas se van a ver limitadas en cómo invertir ¿Y esto qué es lo que va a ocasionar? Que México va a volver a quedar fuera de la transición energética que en el mundo se está realizando…
Además, Ramsés Pech lanza la siguiente pregunta que ha estado en la mente de muchos: ¿La CFE será realmente capas de transmitir, distribuir, generar, suministrar, regular y tendrá la capacidad cómo para mover la electricidad del país? Para él se estaría regresando a la antigua situación dónde estábamos antes de la reforma.
Este punto es muy importante ya que como recordemos, antes del sexenio de Peña Nieto, la CFE no tenia, los recursos y sobre todo el acceso a la tecnología necesaria para abastecer, ya que la CFE depende de los contratos de otras subsidiarias para que pudieran comprar tecnología que no puede desarrollar porque no tiene los organismos internos, ni las inversiones necesarias para generar su propia tecnología.
El fondo de la reforma es seguir con la idea nacionalista del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que es empoderar a una institución que difícilmente y con mucha ayuda a podido avanzar al siguiente nivel energético.
Centralizar, centralizar, centralizar.
Uno de los aspectos más importantes de la reforma es el de la Generación Distribuida, que podemos definirlo como el cambio de paradigma en la generación de energía. Desde los orígenes de la industria eléctrica, todo giraba alrededor al sitio del consumo, a su vez limitaba la distribución a gran escala de la energía.
Con el paso del tiempo la generación eléctrica, con la corriente alterna y transformadores, ayudó a que prácticamente se pudiera llevar la energía a nuevos lugares sin estar cerca del centro de generación, con esto se amplía el rango de distribución y se fue desplazando la idea del centralismo.
Después de los años setentas mundialmente entramos en una crisis por demanda eléctrica por su alta tasa de crecimiento, además de otros problemas como el cambio climático y desde luego las crisis petroleras, había que evolucionar el modelo de energía.
La propuesta que se fue generando fue la del ahorro y el uso eficiente de los recursos naturales, la nueva alternativa eléctrica era la de la generación distribuida o también conocida como generación in-situ, en términos prácticos, sin tecnicismos y en nuestro caso, esto es generación en sitio a través de tecnología especializada: paneles solares.
Como tal la generación distribuida se puede definir como la producción de electricidad con instalaciones más pequeñas en relación con las grandes centrales y se pueden conectar directamente en las redes de distribución.
También se puede definir como un generador de energía eléctrica que mediante al empleo de tecnologías se maximiza el uso del combustible utilizado. En nuestro caso en particular la generación distribuida otorga muchos beneficios al usar el sol como combustible, ya que genera un menor costo en la energía, se disminuye considerablemente la emisión de contaminantes, además de facilitar la instalación dependiendo de las condiciones del sitio.
Los beneficios para el suministrado también son altas, como la de proporcionar mayor control en la energía reactiva, mejor regulación de tensión, además de poder abastecer en zonas remotas y con características geográficas específicas.
Como podemos observar la generación distribuida es unas de las opciones descentralizadas necesarias para abastecer energía así como la de reducir los gastos del usuario en temas energéticos.
En el caso específico de la reforma de López Obrador la primera mención y de una forma indirecta es la siguiente: “La instrumentación de esta iniciativa, requiere la cancelación de… así como las figuras de generación privada” que en otras palabras se expresa como la cancelación de contratos de la industria privada como distribuidores y creadores de Generación Distribuida.
Además de qué siguiendo la lógica de la reforma, la CFE será la única responsable en la ejecución de la Transición Energética en materia de electricidad, es decir que los únicos que podrán instalar paneles solares, serán ellos, por decreto la transición energética será un monopolio.
Históricamente se sabe que la CFE se ha opuesto a la Generación Distribuida por varias razones, al punto de limitarla para los privados pero no cuando se trata de ellos, incluso se sabe que se han amparado con marcos legales en contra de los métodos de compra de energía para los pequeños generadores.
Aunque dentro de todas las maniobras políticas se ha apoyado la idea de que la CFE generé su propia tecnología para que a su ves pueda instalar sus paneles solares, con sus reglas, lo cual deja sin autonomía a la industria y a los mismos particulares, y para ello no se sabe cuando vaya a suceder ya que la reforma deja en suspenso a todos, en términos generales estamos a merced de los tiempos y los avances de la institución.
Como vimos en puntos anteriores, la Comisión tuvo que reformarse para poder estar a la par de otras instituciones internacionales, con esta nueva reforma en vez de corregirse sobre la marca se vuelve a detener. Actualmente en el mundo se están viviendo cambios y crisis en los modelos energéticos, se deben perfilar nuevas tácticas y estrategias para que países como el nuestro pueda avanzar a su paso sí, pero no más lento.
Sobre todo cuando estamos en un momento de la historia de la humanidad dónde hemos desarrollado tecnología para poder tener energía limpia y mucho más barata, la Generación Distribuida representa para empresas de carácter ambientalista como la nuestra una opción necesaria para abastecer un servicio que la CFE no ha podido dar en mucho tiempo.
Por cierto según datos de la PROFECO la CFE es la empresa que recibe más quejas en todo el país tan solo el 2020 recibió ocho mil 744 quejas.
Y solo para no olvidarlo, la empresa estatal durante el tercer trimestre del año recibió 21 mil millones de pesos por subsidio lo cual significa que recibió el doble de lo que recibió el año anterior y su deuda alcanzó 358 mil 666 millones de pesos al cierre del tercer trimestre del año, lo que representa un incremento de casi 16 por ciento en relación el año pasado.
El panorama para muchos expertos es que si la CFE quiere estar al nivel hay que regular y monitorear bajo la consulta de otros organismos regularizadores y no cambiar la constitución lo cual como ya vimos representa un retroceso en tiempos innecesarios.
Se dijo que en diciembre se daría dictamen a la reforma de AMLO, después se propuso aplazar hasta abril del 2022, y en días recientes, después de que el embajador en México de nuestro vecino país al norte el señor Ken Salazar mediante una publicación en Twitter otorgará su respaldo a las empresas tanto de USA como del propio México que están brindando energía limpia, asequible y confiable en nuestro país, y después también de que horas mas tarde el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) lanzará un duro comunicado en respuesta al presidente López Obrador respecto a lo que este a pronunciado sobre el papel de las empresas privadas en el sector eléctrico, se habla ya, de aplazar este dictamen hasta agosto del 2022.
Pase lo que lo que pase, solo presenciaremos como se detienen muchos aspectos urgentes en materia energética mediante mecanismo legales para instaurar este nuevo símbolo, pero por mucho que levante el dedo para cubrir el sol, solo lo sombra del mismo tapará el ojo del que se supone debería de tener una visión de todo al panorama y no de un solo pedazo de lo mucho que ilumina el sol.
Fuentes:
